Clase 1
Curso: 6II
Introducción
En la primera unidad de Lengua y
Literatura vamos a estudiar “El mito” centrándonos, sobre todo, en los mitos de
la cultura griega antigua. Esto se debe a que en la segunda unidad abordaremos
la lectura de una versión novelada de Odisea,
una obra clásica de la literatura griega, y para poder comprenderla plenamente
es necesario que primero conozcamos las creencias y las características del
pueblo que le dio origen.
Entonces, en esta primera unidad
leeremos diferentes mitos, aprenderemos de la historia y la cultura griega
antigua y nos preparemos para emprender una lectura más extensa y compleja, y a
su vez, repasaremos y profundizaremos en temas correspondientes a lengua que
nos servirán para trabajar la comprensión lectora y analizar las
características del texto narrativo.
El mito
¿Alguna vez escucharon mencionar la
palabra mito? Si buscamos en el
diccionario, vamos a encontrar que tiene diferentes acepciones o significados,
pero a nosotros nos interesa uno en particular, y es la definición de mito
como narraciones fundamentales que intentan responder las preguntas básicas
de la existencia del ser humano: el origen del universo, la fundación de una ciudad,
la existencia de seres del mundo animal o vegetal, acontecimientos de la naturaleza que se repiten periódicamente, tales
como las estaciones del año, etcétera.
Hablar de mitos es hablar de
orígenes. Los mitos nacen en el seno de una cultura o comunidad con el fin de
explicar sus orígenes de un modo no racional. Está relacionado con las
creencias religiosas, por lo que es asociado con un carácter ritual; es decir, presenta
elementos invariables que se repiten y se distingue por su perdurabilidad a través
del tiempo.
El mito responde a una particular
forma de ver el mundo y de explicar los fenómenos que en él existen. A
diferencia de la ciencia, que da explicaciones racionales y lógicas, el mito da
explicaciones mágicas y hasta cierto punto fantásticas pero que son
consideradas verdaderas para la cultura en la que nacen. Son relatos que
ofrecen una mirada, una percepción profunda de la realidad: expresan creencias,
modelan conductas, justifican instituciones, costumbres y transmiten valores.
Por ejemplo, si pensamos en el
origen del universo, hoy sabemos que hay una explicación científica que da
respuesta a este hecho. Según la cosmología moderna hace 14.000 millones de año
se produjo una explosión de energía llamada Big Bang que dio origen al universo.
Sin embargo, en la antigüedad, la cultura polinesia daba otra explicación a
este hecho, concibiendo al universo con la forma de un huevo que contenía dos
elementos (el macho y la hembra) y que en la primera aurora estalló para
originar tres capas superpuestas que representan el cielo, la tierra, y el
mundo subterráneo. A su vez, por otro lado, los egipcios pensaban que al
principio de los tiempos sólo existía un inmenso océano llamado Nun que
contenía todos los elementos del cosmos, de allí nació el dios Ra que creó la
tierra y todos los seres que la habitan. Estos dos últimos relatos corresponden
a los mitos de esas culturas, para esos pueblos esas historias eran verdaderas
y era su forma de ver y explicar el mundo. Además, muchas de ellas tenían un carácter
sagrado, vinculado a sus creencias religiosas. En este sentido, podemos
comparar esos mitos con las religiones de hoy, el cristianismo, el judaísmo, el
islamismo tienen una explicación sobre el origen del universo que difiere de la
científica.
En definitiva, podemos considerar a
los mitos como relatos llenos de significado que nos dicen algo acerca de la
condición humana que no puede ser dicho de otro modo más eficaz.
Cosmogonías
Las cosmogonías son relatos míticos
que ofrecen explicaciones acerca del origen del mundo. A menudo, brindan
también teogonías –explicaciones acerca del origen de los dioses- y
antropogonías: narraciones que explican cómo nacieron los seres humanos. Muchos
son los mitos de creación en las diversas culturas; sin embargo se pueden
distinguir ciertos rasgos comunes. Algunos mitos ponen de relieve la figura de
un dios creador, que puede crear el mundo de la nada o aprovechar alguna
materia preexistente. Otros enfatizan el origen del universo como fruto de una
eclosión; es el caso de la cosmología china, que explica cómo del caos original
surgió un huevo cósmico, del que salió Pangu, creador del mundo.
Leyendo mitos ajenos
El grupo humano que crea un mito,
lo cuenta y escucha como un relato verdadero, sagrado, ejemplar y significativo.
Pero este valor sustancial se pierde cuando ese mito es relatado por otro grupo
cultural, porque ese otro grupo tiene sus propios mitos que explican las mismas
cosas de otra manera. Por lo tanto, los que no se adecuan a su forma de ver el mundo
son tildados de invenciones, ficciones, mentiras y, en algunos casos, se llega
a destruirlos. La historia está llena de ejemplos en los que un grupo con más
poder aniquiló los textos fundamentales de otro. El Popol Vuh, libro sagrado de
los mayas, fue quemado junto con otros libros por los españoles por orden del
obispo Diego de Landa. Años más tarde, el funcionario narró esta quema de la
siguiente forma: “Hallámosle gran número de libros... y porque no tenían cosa
en que no hubiese supersticiones y falsedades del demonio, se lo quemamos todo,
lo cual... les dio mucha pena.”
Los mitos y otros textos suelen confundirse
con las leyendas, los cuentos populares e, incluso, las anécdotas. Si bien para
una cultura que “importa” esos relatos de otra, las diferencias entre estas
clases de textos son inexistentes, para los integrantes de la cultura que los
creó los mitos son narraciones orales que se distinguen del resto de los
relatos por muchas razones:
• Son sentidos como sagrados y verdaderos.
• No se relatan para entretener ni divertir,
sino para transmitir un conocimiento fundamental.
• No se cuentan en cualquier
momento, sino en ceremonias rituales como el casamiento, la iniciación a la
vida adulta, la muerte o en otros momentos muy especiales, porque los mitos se
viven, constituyen una experiencia religiosa.
• Llevan a los oyentes a otro
tiempo, el de los orígenes, el de los seres sobrenaturales que participaron en
la creación de todo lo que existe.
• Explican cómo todas las cosas comenzaron a
existir: los astros, el agua, el fuego, la muerte, las enfermedades, el hombre
y la mujer, el amor, una montaña, una manera de trabajar.
• Indican cómo interpretar el mundo: ¿Cuál es
la relación que existe entre los padres y los hijos, los esposos, los amigos?
¿Qué pasa después de que nos morimos? ¿Por qué sale el sol cada día? ¿Cuándo se
considera que un chico es adulto? ¿Cuáles son los límites del poder de los
hombres? ¿Cuál es el sentido de la existencia?
• Son ejemplares, en otras palabras, explican
aspectos importantes de las relaciones sociales entre las personas contando
cómo se produjeron por primera vez la justicia, el matrimonio, la cocción de
alimentos, el entierro de los muertos, los sacrificios religiosos.
• Esa interpretación del mundo es común a todo
el grupo cultural.
• No son relatos aislados, sino que
un mito forma parte, junto con otros, de un sistema mayor que se llama
“mitología”
Diferencias entre el mito y la leyenda
Aunque Dumézil considera los mitos
una subespecie de las leyendas, se suele marcar diferencias entre ambos
géneros.
|
|
Mitos |
Leyendas |
|
Ubicación
geográfica |
General
imprecisa |
Particular |
|
Tiempo |
Fuera
del tiempo |
Pasado
remoto |
|
Relación
con el orden universal |
Narran
cambios sustanciales |
Narran
transformaciones que no alteran el universo |
|
Relación
con la religión |
Cuando
están acompañados por un culto o un ritual |
No
cumplen una función religiosa |
|
Ejemplo |
Relatos
de creación del hombre y la mujer |
Relatos
del origen de un río, un árbol o un animal |
Bibliografía
“Una literatura argentina,
americana y universal. Las cosmovisiones mítica, trágica y épica en las
literaturas de occidente”, editorial Kapelusz, Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
2012.
“Literatura IV. Los territorios
míticos, épicos y trágicos”, editorial Mandioca.
“Narrativa. Mito. Cosmogonía en los mitos”
Página web Educ.ar
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